Hoy, son cada vez más los líderes empresariales que están apostando por un nuevo tipo de management, uno más coherente con la compleja realidad actual. Se lo conoce como management adaptativo En esta entrada, te cuento de qué se trata y cómo puedes aplicarlo a tu empresa.
¿Cómo resolver problemas empresariales en un mundo cada vez menos estable? ¿Cómo estar preparados para gestionar cambios específicos al interior de nuestra empresa, cuando ni siquiera podemos adaptarnos a las grandes transformaciones del país y el planeta? En este contexto, aparece lo que los expertos denominan “management adaptativo”. ¿Pero qué es? ¿Y por qué podría ser beneficioso para la evolución de tu empresa?
En el management tradicional, como lo conocemos, prevalece una orientación hacia la estabilidad y la previsibilidad. Este enfoque se basa en la planificación a largo plazo, con estrategias y procesos bien definidos.
En el management tradicional, la toma de decisiones se centraliza en las jerarquías y organigramas, siguiendo principios de autoridad, orden y control. Las empresas que tienen estructuras jerárquicas rígidas a menudo basan su gestión en este modelo. En él se busca la eficiencia operativa mediante la estandarización de procesos.
Como se ha visto a lo largo de la historia, este enfoque funciona bien en entornos estables y predecibles, donde conocemos el problema y la solución. ¿Pero qué pasa si el entorno mismo se vuelve completamente impredecible?
¿Qué pasa si en menos de un mes nos enfrentamos a la posibilidad de perder decenas de clientes, porque gran parte de los empresarios están abandonando el país? ¿Qué pasa si de la noche a la mañana nuestra economía es afectada por enfrentamientos bélicos que ni siquiera se dan en nuestro país? ¿Y si a eso le agregamos factores climáticos extremos, relativamente predecibles a largo plazo, pero impredecibles al corto? Entonces, las predicciones y proyecciones específicas, que tanto nos gusta hacer en las empresas y en la economía, resultan —cuando menos— imprecisas y nos alejan de un progreso real.