Una consultora con propósito
Félix Valencia nació en Latacunga, pero fue en Quito donde creció y empezó a dar los primeros pasos que lo llevarían hacia una vida marcada por la creatividad y la innovación. De niño, Félix vivió una infancia feliz, entre viajes al campo y a la playa, donde disfrutó cada uno de los momentos junto a su familia.
Curioso de nacimiento, Félix ha sido un explorador de saberes. Su carrera profesional inició en el mundo del diseño gráfico publicitario, un campo que le permitió expresar su don de la creatividad. Pero Félix no se conformó con un solo campo, quería ir más allá. Así fue como incursionó en la comunicación y, más adelante, en el marketing. Este conjunto de conocimientos y saberes le permitió encontrar la que sería su verdadera vocación: ayudar a las marcas a conectar con sus audiencias de una forma más profunda, estratégica y memorable.
El nacimiento de La Disruptería
El verdadero salto en su vida ocurrió cuando decidió fundar La Disruptería, una firma consultora en temas de marketing, comunicación y diseño, que logra fusionar estos temas con herramientas de inteligencia artificial. “La disrupción”, como lo llama Félix, es la capacidad de romper moldes, de no conformarse con lo de siempre, y eso es precisamente lo que La Disruptería propone. En su logotipo, un círculo y un cuadrado simbolizan la armonía entre el cliente, el corazón de todo proyecto y la metodología creativa que guía su trabajo.
La idea de crear La Disruptería surgió en medio de una conversación con un grupo de colegas en octubre del 2022. No eran novatos, llevaban más de 20 años en la industria. Este grupo de comunicadores, publicistas y creativos sentían que era el momento de ofrecer algo diferente al mercado. “No se trataba solo de hacer publicidad o diseñar campañas. Queríamos crear relaciones sostenibles con los clientes”, cuenta Félix. Esa ambición los llevó a desarrollar servicios que no solo impactaran en el corto plazo, sino que aportaran valor a las marcas, las ayudaran a crecer y a posicionarse con fuerza en el mercado.
Crecimiento e innovación
La Disruptería es una agencia que busca generar relaciones sostenibles con sus clientes, para crear proyectos memorables que agreguen valor en toda su gestión de negocio. “Nos encanta poder ofrecer proyectos personalizados, no aplicamos una fórmula a todos los casos”, menciona Felix. Es a través del levantamiento de información y el análisis de todo el contexto, que La Disruptería “idea soluciones poderosas para el desarrollo de marcas poderosas”, explica Felix.
Al principio, el equipo de La Disruptería era pequeño: tres personas. Sin embargo, rápidamente crecieron hasta convertirse en un grupo de diez, cada uno experto en su área. Esto le ha permitido a la empresa poder tener ejes transversales sólidos en diferentes tipos de proyectos y ofrecer una experiencia completa a todos sus clientes. Uno de los momentos más cruciales para la agencia fue cuando comenzaron a integrar herramientas de inteligencia artificial. A través de esta tecnología, no solo han sido más ágiles, sino que les ha permitido ser más creativos y, sobre todo, más estratégicos.
Superando retos y construyendo confianza
Para Félix Valencia, toda empresa en Ecuador enfrenta primero el reto de moverse estratégicamente en un entorno en constante cambio y desafiante por naturaleza, como es el caso ecuatoriano. Pero el verdadero desafío, según él, es no traicionar la esencia de La Disruptería: ese valor estratégico que surge de la creatividad. “El objetivo no es solo acompañar proyectos, sino hacer que cada uno realmente aporte y esté alineado a nuestro propósito”, aclara.
El mayor desafío, según Félix, fue hacer que los clientes entendieran lo que La Disruptería representaba. “No es fácil que las empresas vean más allá de lo que siempre han hecho, de esa zona de confort”, explica. Sin embargo, poco a poco, a través de alianzas estratégicas, La Disruptería ha logrado que sus clientes confíen en su propuesta y vean los resultados.
Desde su visión, lo que anhelan en La Disruptería es construir relaciones con los clientes que trasciendan lo económico. “Porque lo que realmente se va tejiendo, más allá del proyecto puntual, es una red sólida de negocios, marketing y comunicación, que será la base para lo que está por venir”, concluye Valencia.
Impacto del IDE
Uno de los momentos decisivos en la vida de Félix fue su paso por el IDE. Era 2017, mientras dirigía el área de marketing de una empresa, cuando Felix sintió que necesitaba no solo ampliar sus conocimientos, sino obtener una nueva perspectiva que lo ayudara a enfrentar los retos de su carrera. Félix ya había escuchado del IDE, así que decidió acercarse a las oficinas de la escuela de negocios en Quito. Fue en ese momento en que se encontró con la malla de contenidos del Programa de Desarrollo Directivo (PDD) y se dio cuenta de que el programa se alineaba perfectamente con las necesidades que estaba teniendo en ese momento.
Luego de conocer el IDE, no pasó mucho tiempo para que tomara la decisión de entrar al programa. “No era solo un tema académico”, explica, “fue una experiencia de vida”. En el IDE, Félix encontró las herramientas para pensar de manera estratégica y dirigir una empresa en un entorno cambiante. El Programa de Desarrollo Directivo (PDD) le dio la amplitud de visión que necesitaba y le mostró el camino para hacer crecer La Disruptería, siempre con el foco puesto en el cliente y en cómo ofrecer un servicio que realmente impacte.
De esa formación en el IDE, Félix también aprendió que el marketing no es solo ventas. Para él, el marketing es un eje transversal, una pieza clave en la estrategia de cualquier empresa que quiera sobresalir en un mundo cada vez más globalizado. Félix cree firmemente que el Ecuador no está aislado del resto del mundo, y que para ser competitivos, las empresas ecuatorianas deben adoptar herramientas globales como la inteligencia artificial, sin que esto las haga perder de vista su propia identidad.
Este camino junto al IDE no concluyó al finalizar el curso. A través de la división de Alumni, la institución busca fortalecer el sentido de pertenencia de los egresados mediante la formación continua, la creación de redes, actividades de networking, así como fundraising. “El IDE, con toda la parte de Alumni y en particular con las charlas en las Continuidades, nos ha permitido mantenernos actualizados y atentos a lo que es relevante en el mercado”, señala Félix.
Rompiendo esquemas
Félix Valencia es un hombre que no teme a los cambios. “El cambio es necesario”, dice con convicción. Y es precisamente esa filosofía la que lo ha llevado a construir una agencia que no teme romper esquemas, que siempre busca nuevas formas de hacer las cosas, pero que nunca olvida que, en el centro de todo, siempre está el cliente, el ser humano.
En un mercado tan competitivo como el ecuatoriano, Félix y La Disruptería han sabido encontrar su lugar mediante trabajo constante, una estrategia clara y una creatividad inagotable. Su misión no es solo ayudar a las marcas a crecer, sino dejar un legado, una huella duradera en cada proyecto. En un país donde muchas empresas se conforman con lo mismo de siempre, Félix Valencia está decidido a cambiar las reglas del juego.
Félix Valencia
Es director de La Disruptería y tiene más de 25 años de experiencia en Marketing, Comunicación y Diseño, en proyectos y empresas de reconocidas marcas de consumo masivo, institucional y causas de interés social. Es técnico en Diseño Gráfico y Publicidad. Realizó el Programa de Desarrollo Directivo (PDD) del IDE Business School.
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LA AUTORA
Vanessa Valle es licenciada en Comunicación Social por la Escuela Superior Politécnica del Litoral. Ha realizado cursos de periodismo especializado. Actualmente es asistente de Investigación del IDE Business School.