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Un gran poder conlleva una gran responsabilidad

Un gran poder conlleva una gran responsabilidad

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diciembre 16, 2024
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Así como un superhéroe puede salvar una ciudad de una bomba, un directivo puede lograr un impacto aún mayor, ayudando a construir un mundo más humano.

Todos hemos oído la famosa frase del tío Ben a Spider-Man antes de morir, en la que le recordaba la importancia y responsabilidad que ahora tenía: “un gran poder conlleva una gran responsabilidad”. Esto lo podemos resumir en dos aspectos: primero, saber utilizarlo, y segundo, no ocultarlo o renunciar a él.  

Pero resulta que ese poder de los superhéroes para salvar al mundo no es exclusivo. En un intento importante de no ser aburrido, conviene recordar brevemente el sentido del orden social actual. El ser humano es un ser social; por lo tanto, se hace humano en sociedad. Y en el contexto del tema que estamos tratando, uno de los ambientes o espacios sociales más relevantes para humanizarnos es la organización, con o sin fines de lucro, públicas o privadas. A fin de cuentas, todas son un grupo de personas que se reúnen con un objetivo final en común. Por lo tanto, así como un superhéroe puede salvar una ciudad de una bomba, un empresario, un directivo, un funcionario pueden contribuir con un alcance —incluso mayor— a generar un mundo más humano.

De esta forma, el ser humano y las organizaciones se definen en gran medida a través de la interacción entre sus colaboradores, clientes, autoridades regulatorias, organismos sociales, proveedores y demás organizaciones con las que interactúan. Este importante ámbito de la economía proporciona el contexto en el cual se desarrollan las habilidades y valores que permiten a los individuos humanizarse, o lo que es lo mismo, convertirse en mejores seres humanos. La cultura organizacional —el ADN de las organizaciones— surge como fruto de esta interacción humana. El ambiente de la sociedad en la que vivimos se estructura en gran medida por la calidad de este intercambio social.

En este sentido, es fundamental recordar el título de este corto artículo: “Un gran poder conlleva una gran responsabilidad”. El propósito real de una organización va más allá de lo económico: implica un compromiso con la sociedad, con el desarrollo del ser humano. Como sector empresarial, como directivos, una vez que estamos consientes de la importancia de las organizaciones en el desarrollo de la humanidad, es una irresponsabilidad no tomar este poder de influencia con seriedad, es una cobardía desconocer este gran impacto positivo que se puede generar, es mezquino seguir viendo a la empresa como fuente exclusiva de lucro que vela solamente por los intereses de los accionistas, por encima de la sociedad.  

Está por demás recordar que no hay nada de malo en que una empresa obtenga generosas ganancias económicas, las mismas que deben ser el justo reconocimiento de la sociedad a su contribución. Sin embargo, la responsabilidad real de la empresa en la sociedad es ejercer este poder del que estamos hablando, es recordar que el fin real de la empresa es el ser humano y por ende la sociedad.  Estamos viviendo en un mundo empresarial cada vez más acelerado, donde los directivos constantemente tienen que reflexionar sobre sus modelos estratégicos, las nuevas tendencias empresariales y cómo implementarlas de forma adecuada. Pues bien, llegó el momento que los héroes reales de la nueva sociedad sean empresarios o directivos normales, de carne y hueso, cuyo superpoder no son los músculos: es su cerebro, es su enfoque ético y social, es su conciencia de que las organizaciones son uno de los espacios más importantes para que el ser humano encuentre un lugar para humanizarse, para encontrar el sentido trascendental de la vida.

En una teoría de los historiadores se afirma que el ser humano es la especie que domina el mundo por su capacidad de organizarse, colaborar y, sobre todo, de contar relatos en base a las experiencias que surgen fruto de estas agrupaciones y aprender de los mismos. Debemos empezar a construir los relatos del futuro, donde los nuevos superhéroes que han logrado hacer del mundo un lugar más justo y humano, son personas normales que simplemente no ignoraron el gran rol que tienen al ser directivos, y se esforzaron por ejercer este gran poder con una gran responsabilidad. Son héroes que contribuyeron a sentar las bases de un mundo más humano.  ¿Se anima usted a ser ese superhéroe? Yo sí.

EL AUTOR

Patricio Vergara Aguirre es candidato al doctorado en Gobierno y Cultura en las Organizaciones por la Universidad de Navarra, España, y MBA por el IDE Business School. Es ingeniero comercial por la Pontificia Universidad Católica del Ecuador. Ha ocupado cargos de dirección en empresas petroleras, financieras y consultoras en Ecuador y EE.UU. Es miembro de directorio de varias empresas y asesor en temas de finanzas, control, estrategia y liderazgo. Actualmente es director del área académica de Sistemas de Dirección y Control y profesor del área Empresario y Sociedad en el IDE Business School.

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